El año 1945 queda muy lejos, es algo en lo que todos estaremos de acuerdo. 65 dilatados años nos separan del ocaso del Tercer Reich. No obstante, los coletazos de la ideología comandada por el
Führer (Adolf Hitler) siguen siendo vigentes.
Mi humilde mentalidad no comprende el hecho de emplear la fuerza por defender una ideología política, por el contrario, mi humilde mentalidad sí recoge la opción de utilizar la fuerza contra quien viene a atacarme por mis ideales.
Cierto es y las evidencias hay que reconocerlas, que Hitler trabajó por la recuperación de Alemania que no solo se enfrentaba a una crisis económica, política y social. El ánimo alemán estaba despedazado tras ser culpados de la Primera Guerra Mundial en el Tratado de Versalles. El
Führer reconstruyó la industria y la economía a la par que frenó en poco tiempo la inflación y el paro.
Hitler llegó al poder de manera legal, valiéndose de su propaganda nacionalista y un gran don de palabra por el cual se ganó el favor de las masas, empleando además, un régimen totalitario similar al del fascismo italiano. Ensalzó el nacionalismo alemán, el militarismo, la violencia y el absoluto rechazo al Tratado de Versalles (considerado como un insulto a la nación alemana).
El primer gran error del Führer fue prohibir cualquier formación política ajena a la suya y tratar de perpetuar en Alemania el odio hacia judíos, homosexuales, gitanos, pacifistas y todo aquel ser foráneo a la raza aria, que el consideraba como la raza suprema. Esto supuso la escalofriante cifra de alrededor de
60 millones de muertos en su mandato político, cuya cifra suponía el 2% de la población del momento, de los cuales 6 millones eran judíos.Escribiendo esto me viene a la cabeza una pregunta:
¿Cómo un adolescente cuyo objetivo primordial era ser pintor o en su defecto arquitecto pudo malograrse hasta el punto de pasar a ser conocido en la historia como el magnicida mas famoso de todos los tiempos? La repuesta podemos encontrarla en los cientos de miles de escritos que hablan de él o deducirla si leemos
“Mein Kampf” (Mi lucha), el libro-biblia que el propio Hitler escribió. No es este el tema que pretendo tratar en este post, puesto que haría una referencia escasa y no haría justicia a la altura e importancia del tema, sin embargo será objeto de analizar más adelante.
El tema básico que quiero tratar es el siguiente:
¿Cómo pueden existir personas en la actualidad que apoyen el exterminio de 60 millones de personas por considerarse inferiores? ¿
Qué mentes obsoletas y cuadriculadas pueden idolatrar a un asesino que se quitó la vida para no asumir sus responsabilidades, con ello dejando el orgullo alemán del que tanto alardeaba por los suelos hermanándose a la cobardía? ¿Cuál es el motivo para alabar estas inclinaciones políticas en jóvenes y no tan jóvenes?La respuesta a estas preguntas que, he de confesarlo, llevo haciéndome desde los 14 años, edad que no me queda muy lejana; me llegó por casualidad hace unos 10 días mientras veía un partido de Fútbol, de la mano de un párvulo de 17 años que se llenaba la boca de autodenominarse Nazi, con perlas del calibre de:
“Los judíos no son personas” “Los gays están enfermos”,
“Los inmigrantes acabarán por jodernos” y la perla que mas me llegó al alma por motivos que no desvelaré en este post
“Los gitanos deberían estar todos muertos”. Ahí no pude callarme más y le di una pequeña clase de Geografía Humana diciéndole lo siguiente:
“El día que tu ya no puedas trabajar y cobres tu pensión como cualquier jubilado, tendrás que agradecérselo a los hijos de los inmigrantes que ahora tiras por tierra, por que dentro de unos cuantos años ellos seguirán con su mentalidad procreadora como la que teníamos los españoles en los años 60 y te vendrá muy bien que los inmigrantes trabajen”.
El infante se escandalizó al escucharme (mientras otros me daban la razón) poco o nada me importa que este ser que, lo mas redondo y parecido al globo terráqueo que parece ser que ha visto es una canica, no me diera la razón, puesto que los estudios y las pirámides de población hablan por sí solas.
Este párvulo, como cariñosamente le designo, no cuenta ni con la lectura ni con la madurez suficiente como para gestar una opinión política.
“Madura” le aconsejé, pues yo a los 15 años me definía como republicana, cosa por la cual no me avergüenzo pues en la adolescencia todos hemos hecho o pensado sandeces.
Mi opinión al respecto es que, este muchacho necesita protagonismo, como creo que lo necesitan todos y cada uno de los neonazis que contaminan nuestras nación, ya que es una llamada de atención escandalosa por parte de seres que no cuentan con una satisfacción en su vida cotidiana. Esa es la respuesta a las preguntas que me formulaba a los 14 años,
“Hay que dar la nota, por que se lleva eso de ser diferente y destacas entre los demás.”
Las fotos que van a ver fueron hechas por mi en el museo Jüdisches Museum Berlin.
La primera de las fotos pertenece a la entrada del museo que cuenta con el candelabro de 9 brazos judío, tradicionalmente es de 7 brazos pero existen también los de 9.
La segunda foto pertenece a una sala perteneciente al museo en la cual se pretendia reproducir la sensación de frío y oscuridad que se tenía en los campos de exterminio nazis. He de confesar que no aguanté mas de 30 segundos en esa sala, el frío era estremecedor y ese pequeño brote de luz como unico foco de vida era atroz.
La tercera foto muestra las auténticas estrellas de David que el 15 de Septiembre de 1941 fueron exigidas a los judíos en sus ropas bajo pena de arresto y envío a campos de concentración a quienes no cumplieran el decreto.


La cuarta y quinta foto, para mi las peores, muestra como ven unos rostros de hierro, la sala en la que se encontraban estaba totalmente a oscuras como se puede apreciar en la última foto (cualquier resquicio de luz pertenece al flash de la cámara). En esta sala no se podía entrar con abrigo, y en los cascos que llevo puestos se escuchaban sonidos de lluvia. A cada paso que daba era como apartar cuerpos y escuchar cadenas arrastrarse. Fué horrible. Y por esto mismo no soy capaz de comprender como puede haber alimañas que apoyen esto.